Publicado el 01/05/2021
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Haciendo un recorrido por la historia, volvemos a recordar a aquellas personas que lucharon y dieron su vida, cargando en sus espaldas la defensa de derechos que fueron Bandera de Lucha, como la reducción de la Jornada Laboral a 8 horas y las mejoras de condiciones laborales en general. Las mujeres a lo largo del recorrido, están presentes, recordamos y visibilizamos a dos mujeres latinoamericanas que con su lucha y determinación feminista marcaron el camino de muchas, Virginia Bolten y Carolina Muzzilli.

Llegando a final del siglo XIX el capitalismo recibía fuertes críticas por parte de la clase trabajadora. Luego de la legalización del derecho a huelga, ante la necesidad de un cambio político, económico y social, que pudiera concluir con la “explotación del ser humano por el ser humano”, genera que surjan nuevas ideas críticas al capitalismo, como el socialismo, anarquismo, sindicalismo y cooperativismo, tendientes a mejorar las condiciones laborales de la clase trabajadora.

La reducción de la Jornada laboral es el principal reclamo, se insiste con que 8 horas de trabajo era suficiente. También tenía que existir tiempo para poder descansar y estar con las familias, a las que casi ni veían producto de la brutal explotación. En ese momento las jornadas laborales eran de 14 a 15 horas por día, sin diferenciar días de la semana, durante seis días al menos, bajo condiciones de explotación, insalubridad y con trabajo infantil. Las jornadas iniciaban 4 de la mañana y terminaban 7 u 8 de la tarde noche. Las niñeces trabajaban desde los 6 años, y las mujeres en jornadas laborales nocturnas para poder engrosar el salario familiar. Por supuesto, la paga era escaza, y no se llegaban a cubrir las necesidades básicas. El reclamo se hacía evidente en Europa y en Norteamérica.

Si bien en décadas anteriores hubo intentos de instalar los reclamos de derechos de la clase trabajadora, se fue gestando el clima propicio, el epicentro vino en 1886, en muchísimos lugares, pero principalmente en Chicago, Estados Unidos, donde comienzan a gestarse distintos movimientos de lucha y de reclamo. Tomando como bandera de lucha la reducción de la Jornada Laboral.

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El 1 de mayo de 1886, Chicago y sus mártires

El 1 de mayo de 1886, en se convoca a una fuerte manifestación, se realiza una Huelga General. Más de cinco mil fábricas se paralizaron y alrededor de 340.000 obreros salieron a la calle. Muchos sectores obtuvieron éxitos parciales, algunos sindicatos lograron 8 horas de jornada laboral y mejoras en el salario. Sin embargo en Chicago, el ambiente seguía muy inestable. Cuando estalló la huelga general del 1° de mayo, McCormik, fábrica de maquinaria agrícola, seguía funcionando con el trabajo de los rompehuelgas, contratados por el propio hijo del dueño, a cargo de la fábrica. El ambiente ya estaba caldeado. La policía había disuelto violentamente un mitin de 50.000 huelguistas en el centro de Chicago, el 2 de mayo. El día 3 se hizo una nueva manifestación, esta vez frente a la fábrica McCormik, por el accionar policial violento, 6 muertos y varias decenas de heridos fue el saldo de esa jornada.

Estos hechos terminaron en la masacre de la plaza Haymarket, el día 4 de mayo. Luego de la convocatoria realizada, alrededor de 15000 personas se concentraron, muchas de esas fueron los mártires de Chicago. Se suman a los reclamos las costureras, mujeres particularmente explotadas que entonces trabajaban sobre 15 horas diarias. Luego de varias horas y de hacerse presente las autoridades, se comienza a disipar el mitin, van quedando pocas miles de personas en la plaza. Sin embargo comienza a haber disturbios por un objeto humeante que cae entro los policías, generando un estruendo y arrojando por el piso a todos los que estaban cerca, entre las filas policiales. Alrededor de sesenta policías quedaron heridos y uno muerto. Esto dio lugar a que nuevamente, se desatara el pánico y la violencia. El balance dejó un total de 38 obreros muertos y 115 heridos. Otros 6 policías alcanzados por la bomba murieron en el hospital.

Costureras en su trabajo

La ciudad de Chicago fue puesta en estado de sitio, con toque de queda y se ocuparon militarmente los barrios obreros. Se acusó fuertemente a radicales, anarquistas, socialistas y trabajadores extranjeros, como responsables de lo sucedido. Luego de terribles hostigaciones, ataques, y salvajes tratos, en el posterior juicio contra los dirigentes anarquistas y socialistas de esa ciudad, cuatro fueron ahorcados un año y medio después.

Esta lucha duro muchas décadas, y bajo el marco de un día de festejo, o un simple día de franco, con el correr del tiempo se fue ocultando o restando importancia a los acontecimientos que dieron lugar a esta fecha tan importante para la historia de las y los trabajadores.

Más allá de que los escenarios hoy son diferentes, la explotación laboral, la jornada laboral extendida sobre todo en este contexto pandémico y de virtualidad, la crisis económica que atraviesa el mundo pandémico y sus consecuencias y exigencias, ponen nuevamente el trabajo como eje de la sostenibilidad de la vida. Es el trabajo un medio para satisfacer nuestras necesidad, no una necesidad en si misma.

Mujeres en la lucha por los derechos de las trabajadoras

En esta lucha por las conquistas sociales y por los derechos de los y las trabajadoras, las mujeres también estuvieron y están presentes.

Muchas de ellas lucharon por la mejora de las condiciones laborales, mejores salarios e inclusión y visibilizacion de las mujeres, hace más de 200 años. Si hoy día sigue siendo difícil, imaginemos lo que era en aquellos tiempos.

Virginia Bolten y Carolina Muzzilli, de sindicatos, trabajos y feminismos

Virginia Bolten, nacida en 1870, fue feminista, libertaria y activista sindical. Trabajo en una fábrica de zapatos y en una azucarera en Rosario. Se destacó por su oratoria y discursos. En 1890, exactamente un 1 de mayo, dio frente a la clase obrera en Rosario, un discurso conmovedor y enérgico, denuncio la falta de derecho de la clase asalariada, en especial las mujeres. Y en ese momento se convirtió en la primera mujer oradora en una concentración obrera. La clase trabajadora estaba recordando a los mártires de Chicago. Su postura era muy revolucionaria para la época, por todo lo que implicaba y por ser mujer. Desde ese momento no dejo de militar activamente, y fundo el periódico anarcofeminista “La voz de la mujer”, el primero de Latinoamerica. Este diario era financiado entre ella y sus compañeras con su bajísimo sueldo como operaria. Fue detenida muchísimas veces, por apoyar huelgas.

Foto de Virginia Boltén

Carolina Muzzilli, nació en la zona sur de Buenos Aires, en una familia muy humilde, un hogar obrero. Desde pequeña supo que el mundo que la rodeaba no era justo. Pudo acceder a una Educación que le permitió despojarse de esa realidad y enfrentarla. Desde los 18 años, se afilió al partido socialista. Participaba de mítines, arengas y huelgas. Fue convocada por Alfredo Palacios, diputado del partido socialista, y comenzó a organizar a las mujeres en los medios gráficos. Realizó varios informes sobre las mujeres en las fábricas, los cuales fueron soporte en el Congreso en defensa de la mujer llevada adelante por Palacios. Fue además participe de la ley de divorcio en Argentina.

Era crítica de la élite superior, “que hablaba mucho y no hacía nada acerca del tema de la explotación de las mujeres y de los niños trabajadores”. Estaba contra el feminismo que ella llamaba “deportivo”, una práctica elitista con enfoque conservador hacia el feminismo, meramente reformista.

Según sus palabras:

La mujer aristocrática y la mujer proletaria son igualmente víctimas. Llegó la hora de que la mujer argentina reconozca que no es inferior al varón, e que incluso si tiene una misión diferente, se le deben restaurar sus derechos civiles y naturales.

Las mujeres hoy como clase asalariada, como nos encuentra este 1ro de Mayo

A pesar de que estamos en el siglo XXI, la disparidad y la igualdad laboral sigue siendo para las mujeres un tema que ocupa un espacio central.

El salario sigue siendo menor para las mujeres que para las hombres por las mismas tareas laborales, por el mismo trabajo. Ni hablar de los espacios que ocupamos las mujeres en los puestos centrales o de poder, siguen siendo mayoría los hombres. La brecha de género sigue existiendo.

Una de las diferencias de género, que sucede en el mercado laboral, tiene que ver con la división sexual del trabajo en el hogar y la participación en el mercado laboral de las mujeres debe ser una prioridad. Es por eso que es necesario, expandir el acceso a aquellos servicios que implican cuidado infantil y atención a adultos mayores.

Las mujeres somos las que al día de hoy, seguimos con una jornada laboral, y a la vuelta a casa, aun nos esperan las tareas del hogar, el cuidado de las niñeces, en la mayoría de los hogares no existe una distribución de este trabajo no remunerado y recae por lo general en las mujeres, aun cuando son contratadas como personal doméstico.

Las mujeres tenemos que empezar a ocupar espacios que sean más amplios, y representativos, como por ejemplo dirigencia sindical, la mayoría está ocupada por hombres, que no pueden ni quieren responder ni ocuparse de nuestros intereses.

Este 1ro de mayo, todas las mujeres tenemos que salir a reclamar nuestros derechos, la pandemia ha venido a manifestar y poner en el ojo de la tormenta, la gran cantidad de tareas no visibilizadas y no remuneradas, que no están contempladas en la Economía de un país, y cada vez esto es más evidente.


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