Publicado el 04/04/2021
10 minutos

María Eugenia Gallego es la directora del Bachillerato Popular Carlos Fuentealba ubicado en un barrio popular de Luján, Provincia de Buenos Aires. El Bachi es una propuesta de educación popular surgida de lxs vecinxs del barrio y docentes para dar respuesta a la falta de acceso a la educación de lxs adultxs. En otro aniversario del asesinato de Carlos Fuentealba, la directora Maru nos cuenta la historia del Bachillerato que lleva su nombre.

Egresades 2019

Maru, ¿te parece que arranquemos contando cómo llegaste al Bachi? ¿Cómo fue esa primera experiencia?

Maru: Empecé a dar clases de inglés en el Bachillerato en el 2016, mi compañero ya era profesor desde hacía unos años. La verdad que fui convocada por el laburo social y militante que se venía haciendo en el barrio. También la propuesta de educación popular apelaba a ser muy diferente y decidí sumarme como profe de inglés. La verdad que fue una primera experiencia sumamente innovadora para mí como docente porque era bastante diferente de lo que estaba acostumbrada. Incluso la manera de abordar las clases, para mí todo este camino fue un constante aprender y desaprender.

Salón de clases

¿Cómo surgió el bachi y por qué se eligió el nombre de Carlos Fuentealba?

Maru: El Bachi surge originalmente como Bachillerato Popular en ese momento, en el 2009, es decir, que los títulos no eran reconocidos oficialmente. Pero en el transcurso de sus primeros tres años, antes de que la primera camada de egresades terminaran su tercer año se logró la oficialización, y eso hace que este proyecto de educación popular se consolide.

La propuesta del Bachi apunta a la transformación de las realidades de todes les que estamos involucrades. No se trata solamente de cambiar la realidad del estudiante, lo cual permite disminuir las desigualdades sociales, sino que además nos interpela a nosotres en tanto docentes. Como proyecto de educación popular siempre tratamos de partir de la experiencia de les estudiantes, de enfocarnos en una educación que sea situada, una educación que esté signada por la pregunta y no por la respuesta, entendemos que no hay un docente que tenga la única verdad y baje línea, sino que se busca realizar un intercambio de saberes entre las personas que estamos involucradas en el acto educativo. En tanto que, estudiantes y docentes tienen cosas para contar y aprender le une de le otre.

El Bachi en sus inicios por el 2009, con solo un salón

En el momento en que se eligió el nombre Carlos Fuentealba para el Bachi yo no era parte del espacio. El nombre fue elegido como resultado de una votación como suele pasar en otras escuelas, donde la comunidad educativa elige el nombre que se le va a poner a la escuela y en este caso había 3 opciones de nombres. Es así que de la votación surge la idea de elegir Carlos fuentealba como un sinónimo de lucha por los derechos de les trabajadores docentes y todo lo que su nombre representa para la lucha del campo popular.

Además porque, por lo que conocemos de la historia de Carlos, fue un docente que desde el amor y el respeto se ha involucrado con sus estudiantes, ha buscado acercarse a sus vidas y a sus historias para que la educación tenga sentido y esté pensada para les estudiantes. Es entonces que, en ese sentido, si bien no participé del debate sobre el nombre, me parece que la decisión fue sumamente acertada.

El Bachi en el 2018

Maru: Buscamos que la educación que sea situada en el lugar y en la población en la que estamos y que sirva de aporte para la comunidad y lo que sucede en el barrio. Buscamos acompañar a nuestres estudiantes y que la trayectoria educativa sea más que solamente lograr el derecho a la educación. Buscamos trabajar sobre todos los derechos. En ese sentido, como bachillerato popular, nos involucramos en las problemáticas barriales, participamos de distintos espacios y mesas de discusión; por ejemplo, como parte de la mesa barrial con la que intercambiamos con otras instituciones del barrio.

Clase en memoria de los ex combatientes de Malvinas, 2018

¿Podrías comentar algunos ejemplos del compromiso de la escuela con la comunidad en ese sentido?

Maru: Por un lado, estamos involucrades en acompañar las situaciones de violencia género que atraviesan nuestras estudiantes, con la intención de poder desnaturalizar ciertas prácticas y acompañarlas en el proceso que implica verse en esa situación e intentar salir. Para estos casos, tenemos un equipo pedagógico social en el que las compañeras asesoran a las estudiantes para tomar decisiones, para realizar gestiones y para atender distintas cuestiones que se desprenden de las desigualdades en las que están involucradas.

Por ejemplo, otras cuestiones en las que nos vemos involucrades tienen que ver con el barrio y la salud. Desde el bachi se realizó un proyecto en conjunto con estudiantes para hacer un relevamiento sobre la situación del agua en el barrio, los resultados se presentaron ante el municipio para reclamar por el derecho a agua potable.

Por otro lado, el año pasado, acompañamos a estudiantes a lo largo de toda la pandemia con el comedor para garantizar una vianda diaria. También hacemos gestiones ante la municipalidad o el consejo escolar por distintas cuestiones como alimentos o necesidades que los y las estudiantes necesitan cubrir.

También hemos realizado juntada de firmas durante el verano por la problemática del agua. En el barrio estaba cortada en agua corriente y acompañamos a les vecines en el reclamo estando en contacto contacto con la sociedad de fomento, y como mencioné antes, acompañamos estudiantes a realizar denuncias en torno a violencia de género.

Tenemos un espacio de juegoteca, donde brindamos un servicio de cuidado que está pensado para les hijes de les estudiantes durante el tiempo que sus mamás están estudiando. Elles están en ese espacio con compañeras cuidadoras y hay talleres especialmente pensados para elles que se gestionan a través de la municipalidad. El objetivo es que les niñes puedan ser conscientes de sus derechos y participar de actividades que reivindiquen esos derechos. Que no sea un simple espacio de cuidado.

En las mateadas que se organizan, cada curso realiza una muestra sobre lo que viene trabajando.

¿Cuáles han sido los mayores desafíos del bachi y qué estrategias se dieron para resolverlos?

Maru: Año a año nos vamos encontrando con muchísimos desafíos. Si bien somos un CENS oficializado por la Dirección General de Escuelas a través de un convenio con una cooperativa.

Otras problemáticas con las que nos fuimos encontrando, en relación a la violencia de género y a las desigualdades que vivimos las mujeres y las disidencias, hace algunos años se puso en funcionamiento el Equipo Pedagógico Social. Este está compuesto por docentes, una trabajadora social y una psicóloga, les cuales atienden distintas problemáticas que van surgiendo al interior de los grupos de estudiantes sobre todo de las mujeres y disidencias.

Con respecto a la niñez, desde la propuesta de educación popular nosotres considerábamos que las estudiantes podían estar en el aula con sus niñes, pero vimos que les generaba mucha distracción a la mamá porque, obviamente, estaban pendientes de sus hijes y eso les impedía concentrarse. A su vez, concluimos que les niñes necesitaban un espacio que esté pensado para elles, es así como surge crear la juegoteca que se crea en el 2016.

Actividad por el 5 de junio - Ni Una Menos

Maru: Por la experiencia que tengo y el intercambio que se ha dado al interior de los equipos docentes en el abordaje de la historia, tiene que ver con la construcción de la memoria y la problematización de esos hechos históricos. Se busca cuestionar y comprender esas situaciones que se fueron viviendo a nivel global y local. Entonces se busca hacer una reconstrucción para decir “nunca más” a muchas situaciones de injusticia y a que esa historia sea comprendida en su contexto para que no sean vistos como hechos aislados.

A su vez, se cuentan las distintas caras de esa historia, como sabemos la historia es contada por los vencedores, cuando en realidad hay múltiples historias en relación a la cantidad de sujetos que las vivimos y siempre tener en cuenta el contexto en el que esos eventos históricos sucedieron para que nos ayude a reconstruir nuestro presente y también hacia el futuro.

Por otro lado también queremos que les estudiantes sean constructores de la historia y de su propia historia. Elles como sujetos históricos también tienen mucho para decir y es lo que se busca reconstruir. Por eso se trabaja mucho sobre la biografía de cada une, donde además esa biografía puede estar inserta en una historia más general, como lo es la historia de nuestro país y de nuestra ciudad.

Una clase en el 2016

Por último, este último año dar clases fue un enorme desafío para lxs docentes y escuelas ¿cómo pudieron afrontarlo? ¿Qué aspectos positivos y negativos rescatas?

Maru: Justamente, el año pasado teníamos como un proyecto de memoria colectiva como uno de los espacios curriculares y no lo pudimos concretar con esto de la pandemia. Pero la idea justamente era poder trabajar sobre esta construcción de la historia desde lo personal hacia la historia de nuestra familia, del barrio, de nuestra ciudad e incluso de nuestro país.

El año pasado tuvo muchos matices por esta pandemia. Hubo muchos desafíos pero también hubo mucho aprendizaje, y creo que más allá de las dificultades con las que nos fuimos encontrando, fue mucho lo que pudimos capitalizar para que este año también se pueda volcar todo es aprendizaje en las nuevas propuestas.

El 2020, nos mostró que todas estas miserias y desigualdades que estaban instaladas en nuestra sociedad se recrudecieron y quedaron a flor de piel. Desde el punto de vista pedagógico, buscamos adaptarnos a esa situación, ya que con la población que trabajamos, sabemos que la conectividad no es moneda corriente, y que los estudiantes de por sí ya tiene muchas dificultades para sostener su escolaridad. En ese sentido, buscamos darle respuesta a esto con la entrega de fotocopias y materiales impresos; como también adaptar la propuesta remota o virtual a las herramientas que los estudiantes y las estudiantes tenían disponibles. Por ejemplo, pasar archivos PDF a formato de imágenes, como para que todos los estudiantes pudiesen bajarlo, o trabajar sobre videos que se pudieran garantizar ver sin la necesidad de tener conectividad. También, les estudiantes tenían muchísimas demandas por parte de la educación de sus hijes en la que recibía muchísimas tareas, entonces buscamos reducir la cantidad de trabajos.

En este contexto, algo muy positivo fue encontrarnos y darnos cuenta que la respuesta era colectiva. Afrontamos todos los desafíos trabajando en conjunto y se pudo ver en los distintos equipos de docentes la interdisciplinaridad incluso en la distancia. Eso trajo una propuesta pedagógica atravesada por ejes temáticos con docentes de distintas materias, en donde se enviaban trabajos que tuvieran correlación con las materias involucradas.

Es así que, para este año, se pensó una propuesta pedagógica que pudiera correrse de las materias, donde se va a trabajar en 3 ejes temáticos: ESI y despatriarcalización; Sociedades y Territorios; y Estados, derechos y políticas públicas. Entonces los equipos docentes se ubicaron en alguno de esos tres ejes y luego trabajaron sobre la progresión de los contenidos que van a trabajar en cada uno de los ejes.

Nosotres siempre trabajamos en parejas pedagógicas, la idea de la nueva propuesta es que cada eje temático sea trabajado entre varies docentes de diferentes materias y funcionen como equipo. De esta forma, todo el equipo docente piensa de manera integral en todos los contenidos y las cuestiones que consideramos importantes para les estudiantes. Por lo tanto, creo que esta propuesta es superadora.

Entrega de diplomas a Egresades 2019


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